¿Qué es fe y constitución?
El siguiente texto está basado en las reflexiones personales de miembros del personal acerca de Fe y Constitución, formuladas para su publicación en Internet. Con este texto se trata de presentar la Comisión de Fe y Constitución, y de explicar las razones por las que fue creada, los temas que integran su programa, y su modo de actuar. En nuestra página sobre ensayos se pueden consultar otros puntos de vista sobre la cuestión, expuestos por distintos autores que han profundizado el tema.
La unidad de los cristianos y mundo
El problema de la división de las iglesias
Desde los primeros tiempos del cristianismo, los cristianos han confesado su fe en una sola Iglesia de Cristo. San Pablo escribió que "Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios os ha llamado a una sola esperanza. Hay un Señor, una fe, un bautismo; hay un Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos" (Ef 4:4-6). No obstante, también cabe decir que, desde la fundación de la Iglesia cristiana, y a lo largo de la historia, los cristianos han estado divididos en innumerables comunidades, separadas unas de otras por fronteras geográficas, culturales o doctrinales. Y aunque a veces pueda decirse que algunas de esas divisiones pueden ser reflejo de una sana diversidad, o que son el resultado, en cierto sentido, de una necesidad histórica o cultural, no podemos aceptar con tranquilidad esa división en nuestra vida de cristianos. La Iglesia cristiana no puede estar dividida, por cuanto ella misma se identifica con el Cuerpo indiviso de Cristo.
Los intentos de curación de las divisiones
Son muchos los factores que han contribuido a dividir a los cristianos. Algunos son de naturaleza doctrinal, otros históricos, otros culturales, para no olvidar los que son de índole política o incluso financiera. Y tan pronto como uno se da cuenta de la tragedia de las divisiones cristianas, surge la pregunta: ¿qué cabe hacer para que esas divisiones desaparezcan? ¿Existe alguna solución? En algunas iglesias cristianas se piensa que la unidad sólo puede lograrse mediante el "retorno" o la asimilación de todas las demás a la propia. En otras, en cambio, se opina que lo único que hay que hacer es despojarse de las diferencias culturales y formales que el tiempo ha ido añadiendo, para comprobar que, en el fondo, ya somos uno. Y hay indudablemente otras formas de enfocar la tarea de la unidad de los cristianos. Pero siempre queda pendiente la cuestión de saber, ante la situación actual del cristianismo: ¿qué se puede hacer para acercar unas a unas a otras las familias denominacionales y las iglesias, a fin de que avancen hacia la unidad a la que todas están llamadas (Jn 17:21)?
El deseo de remediar o de impedir la división de los cristianos es tan antiguo como la propia división, que, como atestigua el Nuevo Testamento, se remonta a los orígenes mismos del cristianismo. Ahora bien, en el moderno Movimiento Ecuménico del siglo XX, los intentos de solución de las divisiones han adoptado, en términos generales, dos formas complementarias, que podrían definirse como "la reflexión juntos" y "la acción común". En cualquier división entre seres humanos, ya se trate de familiares, de amigos o de miembros de una institución, la "re-unión" apunta tanto al examen de lo que dio origen a la división, de lo que en realidad nos divide, de lo que se puede hacer para restablecer la unidad, como a la acción, o sea la necesidad de actuar juntos en algún sentido y construir o reconstruir algún tipo de vida común.
Los movimientos que surgieron a finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, que dieron origen al movimiento Ecuménico moderno, reflejaban esas formas. La acción estaba representada por el Movimiento Vida y Acción, mientras que la reflexión era la tarea del movimiento Fe y Constitución. Y aquí debe subrayarse una vez más que estos dos ámbitos de actividad y sus respectivas preocupaciones se han considerado siempre como complementarios: la reflexión versa sobre lo que los cristianos hacen y son, mientras que la acción entraña ¡una buena medida de reflexión común!
Hoy, el movimiento Vida y Acción está representado en el Consejo Mundial de Iglesias en aquellos ámbitos de actividad en los que las iglesias cristianas actúan en cooperación, por ejemplo, la educación, la acción humanitaria y los programas de lucha contra la injusticia, y contra los abusos de que son víctimas las personas y el medio ambiente.
El movimiento Fe y Constitución hoy
El movimiento Fe y Constitución forma parte integrante del Consejo Mundial de Iglesias. El objetivo del movimiento Fe y Constitución siempre ha sido, y sigue siendo, "proclamar la unidad de la Iglesia de Jesucristo y exhortar a las iglesias a alcanzar el objetivo de la unidad visible". Los principales medios para lograr este objetivo son los programas de estudio sobre las cuestiones teológicas que actualmente dividen a las iglesias. A continuación citamos algunos de los principales temas que son objeto actualmente de estudio:
- Bautismo, Eucaristía y Ministerio
Fundamentales ya en los comienzos del Movimiento Fe y Constitución en 1927, estas tres cuestiones siguen constituyendo el núcleo central de los debates de hoy
- El bautismo: En algunos casos no se acepta el bautismo celebrado en una iglesia que no sea la propia.
- La eucaristía: Lo que hace más visibles nuestras divisiones es nuestra separación en la mesa del Señor.
- El ministerio: Cuando preguntamos por qué no todos los cristianos pueden compartir la Santa Comunión (la Cena del Señor o la Eucaristía) es evidente que el problema principal es que las iglesias tienen con frecuencia un concepto distinto del ministerio ordenado y de su función en la celebración de la Eucaristía.
La reflexión sobre estas cuestiones fundamentales arrojó sus primeros resultados claros en 1982 en la muy difundida publicación de Fe y Constitución Bautismo, Eucaristía y Ministerio (BEM). En el BEM se trataron de expresar las convergencias a que se había llegado a lo largo de los años. Este documento se envió a todas las iglesias miembros, junto con un cuestionario y la recomendación de que se estudiara detenidamente. Las respuestas se compilaron en seis volúmenes que dan testimonio de un amplio proceso de recepción y de reflexión crítica sobre esas convergencias. Este documento ha seguido teniendo una amplia difusión y acogida, y ha impulsado a algunas iglesias a cambiar sus prácticas litúrgicas, y otras han iniciado conversaciones que a su vez han conducido a nuevos acuerdos y a la adopción de medidas encaminadas hacia la unidad. - La Iglesia
También se puso de manifiesto que el problema principal subyacente en las divisiones que siguen existiendo entre los cristianos es el distinto concepto que tenemos de lo que significa ser una iglesia, o la Iglesia. Por ello, Fe y Constitución está dedicada en la actualidad a un importante estudio sobre eclesiología, relativo precisamente a estas cuestiones. Se trata de preguntarse cómo la Iglesia se relaciona con el mundo, y de poner de relieve la estrecha relación que existe entre la fe y las cuestiones éticas. Al mismo tiempo, se tratará de encontrar elementos comunes entre las diversas formas de interpretar la Biblia y otras fuentes de nuestra fe. - La Fe
Otra cuestión conexa es la de cómo expresar juntos la fe que compartimos. En un proyecto de estudio se ha estado analizando de qué modo podrían las iglesias entender juntas el Credo Niceno, que es una de las expresiones más antiguas y más universales de la fe cristiana. Este proyecto incluye una Guía de Estudio, concebida para su utilización por grupos parroquiales de todo el mundo. - Culto y espiritualidad
Las cuestiones doctrinales están estrechamente relacionadas con las cuestiones de culto y espiritualidad. Por ello, Fe y Constitución también se ocupa de la cuestión de la forma en que el culto podría ayudar a las iglesias en su búsqueda de la unidad. Un proyecto importante en esta esfera es la documentación que prepara cada año Fe y Constitución, en colaboración con la Iglesia Católica Romana, para la Semana de oración por la unidad de los cristianos. - Eclesiología y ética
Lo que la iglesia es y cree está íntimamente relacionado con lo que hace, con su testimonio profético y su servicio a los necesitados. Por ello, Fe y Constitución se esfuerza por comprender la naturaleza de la Iglesia en relación con su vida en el mundo y para el mundo. En un programa que lleva a cabo en colaboración con el equipo de Justicia, Paz y Creación, del Consejo Mundial de Iglesias (que representa la tradición del movimiento Vida y Acción), se plantean preguntas como las siguientes:
¿De qué manera la búsqueda de la unidad puede ser fuente de renovación para la Iglesia y para el mundo?
¿Qué nos enseña sobre la naturaleza de la Iglesia nuestra cooperación cada vez mayor en cuestiones relacionadas con la justicia, la paz y la creación?
¿Cuál es la relación entre identidad étnica, nacionalismo y unidad de la Iglesia? - Otras actividades en curso
Entre los trabajos en curso de Fe y Constitución está la tarea compartida de preparar, como ya se ha indicado, la documentación para la Semana anual de oración por la unidad de los cristianos. La Comisión también colabora en la coordinación de los resultados de los diálogos bilaterales internacionales (el Foro Bilateral) y de los movimientos que preparan las uniones entre iglesias a nivel local (iglesias unidas y en vías de unión).
Estructura y método de trabajo de Fe y Constitución
La Comisión de Fe y Constitución está integrada por 120 miembros. Estos hombres y mujeres, -pastores, laicos, profesores universitarios, dirigentes de iglesia- son designados por las respectivas iglesias y proceden de todo el mundo. (Fe y Constitución se complace en contar entre sus miembros de pleno derecho a la Iglesia Católica Romana, y a otras iglesias que, aunque no son miembros del Consejo Mundial de Iglesias, participan plenamente en la labor de la Comisión.) Treinta de esos miembros constituyen la Comisión Permanente de Fe y Constitución, que se reúne por lo menos cada 18 meses y que orienta los programas de estudio de Fe y Constitución.



